jueves, 16 de julio de 2009

José Colángelo

José ColángeloJosé Colángelo
José ColángeloJosé Colángelo


COLÁNGELO, José Leonardo. Músico. Pianista. Compositor. Nació el 22 de octubre de 1940. Juntamente con Manuel Guardia, Jorge Vernieri, Buby Viscuzo, Oscar Palermo, Osvaldo Requena, se contó entre los jóvenes pianistas de la generación del 55.
Cursó estudios musicales en el Conservatorio Fracassi para perfeccionarlos luego con Pedro Rubione y Héctor María Artola.
Integró diversos conjuntos desde 1955 hasta 1957, año en que ingresó a la orquesta de Angel Genta cuando actuaba ésta en Radio Splendid. Posteriormente prestó su concurso a Emilio Orlando y a Lorenzo Barbero, siendo el pianista del último disco —con destino a la exportación— que grabó la orquesta de Juan de Dios Filiberto. Angel Domínguez, Enrique Alessio y José Berón, fueron otros de los conjuntos en que tocó hasta 1961, cuando fue llamado por Leopoldo Federico para reemplazar a Manuel Flores, en toda la serie de actuaciones y de registros fonográficos de acompañamiento al cantor Julio Sosa, así como en las versiones posteriores de Federico como director independiente. Alternó desde entonces dicha labor con su intervención en el grupo Cuatro Amigos Para el Tango que se presentó en Radio El Mundo y en locales nocturnos, en el quinteto de Pedro Laurenz y en la orquesta de Ricardo Malerba. A fines de 1968 tomó el lugar de Osvaldo Berlingieri en la orquesta de Aníbal Troilo.
Colaboró en todas las actuaciones de Pichuco hasta la desaparición del maestro, grabando discos, sentado al piano de la orquesta o del cuarteto en Buenos Aires, y en Mar del Plata en Caño 14, El Viejo Almacén, Teatro Odeón y programas de televisión. Simultáneamente con esa destacada labor, formó su propio conjunto con Néstor Marconi (bandoneón y arreglos), Aníbal Arias(guitarra eléctrica) y Omar Murtagh (contrabajo) grabando cuatro discos de larga du-ración para Tono-Disc, sello en el cual también colaboró en los acompañamientos de Hugo Díaz. Ha integrado también especialmente —para grabaciones—, la orquesta de Raúl Garello; y en 1976 y 1977 ha sido director musical de El Lagar del Virrey y de Kabaret, luego de su gira por el Perú con Roberto Goyeneche, Ruth Durante y Domingo Molles. Es compositor de los tangos Puerta de barrio, Mi tormenta, Las del humilde querer, ¿Te das cuenta? y Placeando, éste incluido en un L.P. que con su cuarteto destinó a exaltar la música de Julián Plaza. 

Por Horacio Ferrer
Editado y compaginado por El tango y sus invitados

miércoles, 15 de julio de 2009

Matt Monro

Matt MonroMatt Monro

Matt MonroMatt Monro


Terrence Parsons (Londres, 1 de diciembre de 1932 - 7 de febrero de 1985), conocido como Matt Monro, fue un cantante inglés de música popular que se hizo internacionalmente conocido al interpretar una de las canciones de la banda sonora de una de las películas de James Bond, "From Russia with Love".

Con un reconocido sentido del swing, y en la estela de cantantes al estilo de Frank Sinatra, Monro obtuvo sus principales éxitos durante los años sesenta, sobre todo en Gran Bretaña.

Comenzó su carrera cantando en anuncios de televisión y con una cuantas orquestas británicas (entre ellas, la Orquesta de Cyril Stapleton) a comienzos de los años cincuenta. Tras unas pocas grabaciones para diversas compañías, firmó con Decca para un disco de estándares titulado Blue and Sentimental (1957).

Un año después su carrera vivió un momento crucial cuando el productor George Martin le pidió que prestase su voz para un disco de Peter Sellers, Songs for Swingin' Sellers, en el que se satirizaban diversos temas de Sinatra. La contribución de Monro, "You Keep Me Swingin'", le proporcionó un contrato para Parlophone, y alcanzó el número tres en las listas británicas con su tema de 1960 "Portrait of My Love". Otros temas exitosos fueron "My Kind of Girl" (que sería su primer éxito en Estados Unidos) y "Softly, As I Leave You".

En 1962 publicó un LP para Parlophone, Matt Monro Sings Hoagy Carmichael, con gran repercusión, aunque sería su interpretación del tema para la película de James Bond la que le haría ser conocido en todo el mundo. Su siguiente tema, "Walk Away", llegó al número cuatro en Gran Bretaña y entró entre los veinte primeros en Estados Unidos.

En 1965 se convirtió en el primer artista en versionar el tema de los Beatles, "Yesterday". Se trasladó a Estados Unidos y empezó a prodigarse en night clubs y a grabar de forma esporádica durante los años setenta. Su disco de 1980 Heartbreakers lo situó de nuevo en el ambiente musical pero su salud se fue deteriorando y por culpa de un cáncer falleció cinco años después. Fuente wikipedia

martes, 14 de julio de 2009

Osvaldo Piro

Osvaldo PiroOsvaldo Piro


Osvaldo Piro y Amelita BaltarOsvaldo Piro y Amelita Baltar


Osvaldo PiroOsvaldo Piro


Osvaldo PiroOsvaldo Piro


PIRO, Osvaldo. (Nombre de familia: Osvaldo Carlos Piro). Músico. Bandoneon/sta. Di-
rector. Arreglador. Compositor. Nació en Buenos Aires, barrio de La Paternal el 1 de enero de 1937. "Sí, hubo músicos en mi familia—cuenta—. Mi padre, Fernando Piro era
violinista de orquestas típicas y los hermanos de mi madre tocaban bandoneón. Desde muy chico el tango y el fueye fueron mi locura. Así empecé a estudiar con el clásico maestro de barrio cuando cumplí los diez años de edad". Estudió hasta 1952 con Domingo Matío; cursó armonía con Pedro Rubione y Julio Nistal, y con Juan Francisco Giacobbe, Filosofía de la Música. Su debut profesional tuvo lugar en la orquesta de Ricardo Pedevilla pasando en 1953 a la de Alfredo Gobbi; colaboró después con diversos directores: Ángel D'Agostino, Víctor D'Amario, Roberto Caló. Durante cinco años(1958-1963) integró la fila de bandoneones en la agrupación de su admirado Alfredo Gobbi. Tocó luego durante corto período con Fulvio Salamanca hasta que resolvió la formación de su propia orquesta, a la que presentó por primera vez, el 16 de febrero de 1965 con el vocalista Carlos Nogués, en la confitería Patio de Tango de la calle Corrientes. En setiembre del mismo año, lo contrató Radio Belgrano y en enero de 1966
fue ganador del Festival Nacional de Tango, de la ciudad de La Falda, en Córdoba. En la confitería nocturna Relieve, de Diagonal y Florida le es entregado el Trébol de Oro, mientras que —con el padrinazgo de Aníbal Troilo la casa Alanicky presenta su primer L.P. en el cual quedan documentadas las calidades de su estilo; el gran milonguerismo de Gobbi, la renovación musical de Piazzolla y el gran sonido orquestal de Troilo, concurren a cimentar sus realizaciones bajo una manera crecientemente personal, con delicadas preocupaciones de expresión y devoción por el matiz y los valores esenciales de lo tanguístico. En 1967 ofrece recitales destacados por cuatro canales: Séptima Noche, con Hugo Guerrero Martinheitz, en Ca-
nal 7; Domingos de mi Ciudad, en Canal 11; Sábados Circulares, por Canal 13 y
Todo Argentina por Canal 2 de La Plata.
Estas actuaciones le valieron que APTRA le otorgara el Martín Fierro a la revelación
musical del año. Radio El Mundo lo llamó entonces para presentarse en Glostora Tan-
go Club, ciclo que él cerró cuando dicho programa cumplía sus veinte años en dicha
emisora; en 1968 lo contrató Philips para la cual realizó tres discos de larga duración. En 1970 se casó con Susana Rinaldi con quien estableció en Mar del Plata durante ese verano, el café-concert Magoya en que ambos fueron figuras centrales. Compuso en 1972 la música para la pieza de Alberto Rodríguez Muñoz, Biógrafo, estrenada en el Teatro Enrique Santos Discépolo (Alvear) con Norberto Aroldi como protagonista. Dos años después, cuando la Comedia Nacional repuso en el Teatro Nacional Cervantes el clásico de Samuel Eichelbaum Un Tal Servando Gómez, también le fue encargada la musicalización realizada con el Coral San Isidro. En 1975 actuó durante varios meses en el Brasil como figura del espectáculo Una Noche en Buenos Aires, y esa misma temporada Zita de Troilo le hizo entrega de uno de los bandoneones que fueron de Pichuco como distinción por su trayectoria.
Posteriormente ha tocado en Buenos Aires, grabando desde 1977 para la RCA Victor.
Sus obras de compositor: Azul noche (instrumental, 1968); la milonga Manuel Flores,
(sobre poema de Jorge Luis Borges) y en 1978 otro tango instrumental grabado por
la agrupación de Juan Carlos Cuacci Octubre.Fuente Horacio Ferrer

Biografia II
Bandoneonista ,compositor y arreglador Osvaldo Piro es uno de los referentes más importantes del Tango . Ahijado artístico de Aníbal Troilo, (quien le dejó en herencia su bandoneón) y del poeta Cátulo Castillo, Osvaldo Piro se convirtió en uno de los más jóvenes directores de orquesta de tango y el público lo consagró entre sus favoritos cuando ganó el Festival de la Falda, Córdoba, en 1965. Ha sido declarado “Ciudadano Ilustre de Buenos Aires” (1995), premiado por sus pares con el Premio SADAIC “Mejor Intérprete” (1992 y 1999) y con el “Martín Fierro” (APTRA) por su actuación en TV (1966), entre muchas otras distinciones recibidas. A una esquina de Buenos Aires le fue impuesto su nombre. Se trata de la intersección de la calle Florida con la avenida Corrientes, (1996). En Japón, una edición especial de tarjetas telefónicas con una foto que lo muestra al frente de su orquesta recuerda su primera gira por 44 ciudades (1997) Fue Director Titular de la Orquesta Nacional de Música Argentina, desde mayo 1994 hasta mayo de 2.000, y justamente con este organismo ganó en forma compartida el Premio SADAIC al mejor intérprete de Música Ciudadana 1999 (lo había ganado en forma individual en 1992) Ha actuado en las más importantes salas teatrales del país, incluyendo el Teatro Colón de Buenos Aires, el Teatro Nacional Cervantes, el Teatro General San Martín, el Teatro Presidente Alvear, el Stadium Luna Park, la Biblioteca Nacional, Universidades, Centros Culturales, el Estadio Mundialista de Mar del Plata y ciudades del interior de Argentina Durante los años 1980 y 1990 realizó al frente de su quinteto (cinco solistas) y su noneto (nueve integrantes) presentaciones artísticas en Brasil, Chile, Paraguay, Bolivia, Finlandia Suecia, Holanda, Bélgica y Francia –país en que estuvo radicado algunos años- y también realizó en 1997 una exitosa gira por el territorio del Japón 53 conciertos organizados por la Asociación Min-On. Con Orquesta Nacional, también se presentó en París, Estocolmo y Tokyo, y en Chile y Paraguay y en 15 provincias argentinas, En 1998 fue el Director Artístico del Encuentro Nacional de Tango que reunió a 200 artistas de todas las provincias del país. A través de su carrera ha compartido escenario con las más destacadas figuras del medio (Maximiliano Guerra, Osvaldo Pugliese, Lalo Schifrin, Horacio Salgán, Aníbal Troilo, Leopoldo Federico, Pedro Vargas, Juan Carlos Copes, Jairo, (entre otros) y actuó con importantes artistas (Julio Bocca, Alberto Cortez, Susana Rinaldi, Roberto Goyeneche, Eladia Blázquez, Adriana Varela, Eleonora Cassano, Armando Manzanero, Joaquín Sabina, Raúl Lavié, Hugo Marcel, Julián Plaza, Patricia Sosa, Alejandro Lerner, entre muchos otros). Compuso música para obras teatrales como es el caso de “Un tal Servendo Gómez” de Samuel Eichelbaum, programas especiales de TV, cortometrajes de cine y video argentinos y europeos, entre los que se destaca “Maradonna il Napoli”. Con su orquesta de nueve integrantes durante el año 2.000 y el 2001 y realizó diversas presentaciones, entre las que se destacan su participación en el "III Festival Buenos Aires Tango" (organizado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires), el programa "Cultura para todos" (organizado por la Provincia de Buenos Aires) y La Feria del Libro en La Rural y la presentación de su Quinteto en televisión (Canal 7). En mayo de 2001 actuó como director invitado de la Orquesta Nacional de Música Argentina en dos conciertos y, en el Teatro Nacional Cervantes, recibió una plaqueta entregrada por la Dirección de Música de la Secretaría de Cultura y los integrantes de la orquesta, en reconociento por su tarea cuando fue Director Titular de ese organismo. Respecto del año 2002 se destaca su participación en el IV Festival Buenos Aires Tango con su Quinteto y también en el marco de la programación de la MBA (Música de Buenos Aires) en el Teatro Alvear. También actuó como director invitado de la Orquesta del Tango de la Ciudad de Buenos Aires, en los meses de julio y diciembre. Otras actuaciones que cabe destacar fuerion las realizadas con su Quinteto con motivo del aniversario de la ciudad de Rosario y en octubre en la Semana Musical Llao-Llao, en Bariloche con gran éxito y repercusión. Como broche de oro, en el mes de diciembre, durante la celebración de la Semana del Tango Justamente en el marco de ese evento, participó con la Orquesta del Tango de Buenos Aires en la grabación de un Cd en vivo en el Teatro Colón. En abril de 2003 asumió como como Director Titular de la Orquesta Provincial de Música Ciudadana de Córdoba, organismo con el que ya se ha presentado en muchas ciudades del interior de esa provincia y en el Teatro del Libertador, en la ciudad capital. Durante el 2003 se presentó en grandes galas con su Quinteto, incluyendo el Teatro Municipal de Bahía Blanca, la Sala AB del Centro Cultural General San Martín, entre otros destacados escenarios. Tiene editados en paises como Argentina , Francia , Japón ,Finlandia ,Suecia, Holanda, Bélgica parte de su amplia discografia . En el año 2007 con el auspicio de la Fundación del Teatro del Libertador (Córdoba,Argentina) y la producción del músico Juan Carlos Ingaramo , editó su último registro discográfico hasta el presente "Eclipse" acompañado por los jovenes músicos que integran la Orquesta de Música Ciudadana fuente web Osvaldo Piro

Roberto Achával

Roberto AchávalRoberto Achával


ACHÁVAL, Roberto. (11 de noviembre de 1930-27 de junio 1996) Cantor. Músico. Violinista. Bandoneonista. Nació en Ingeniero White, puerto de Bahía Blanca. Desde los ocho años de edad estudió teoría, solfeo y violín con su tío Aliveo Crudelli. Todavía de pantalones cortos, tocó su instrumento en iglesias y casamientos acompañando al organista en la Serenata de Schubert o la Marcha Nupcial. En Ingeniero White, integró la orquesta de Aníbal Troncoso, y ya en Bahía Blanca la que dirigía Luis Bonnat, quien le enseñó a tocar bandoneón, perfeccionándose con Antonio Ríos. Alternando violín y canto, debutó como vocalista en dicha orquesta bahiense. Y corría 1967 cuando se inscribió en el certamen del Festival de La Falda, donde obtuvo el segundo lugar entre los intérpretes vocales. Volvió a Bahía Blanca, y dos años después llegó a Buenos Aires, participando en el concurso del programa Grandes Valores del Tango: dadas sus condiciones, fue separado de la competencia ofreciéndole Canal 9 un contrato por tres años. Actuó luego en El Bulín de la Calle Ayacucho, compartiendo la cartelera con la orquesta del maestro Aníbal Troilo. Desde 1971 hasta 1973, fue figura en Malena al Sur, pasando en ese último año a El Viejo Almacén: allí, pudo estimarlo el público más exigente, con su temperamental voz de barítono, su irreprochable sobriedad expresiva y su cuidado repertorio de tangos—preferentemente, temas del cuarenta—acompañado por la orquesta de Carlitos García, y en sus muy frecuentes intervenciones en las presentaciones de Troilo quien en 1975, lo requirió para solista de su postrer espectáculo presentado en el Teatro Odeón. Al siguiente año, rubricó ese suceso —y esa difícil distinción—, con una gira por setenta ciudades del Brasil, que abarcó la temporada íntegra desde marzo hasta diciembre, en un cartel compartido con Jorge Sobral, Las Voces Blancas y el Sexteto Mayor. En 1977 fue figura central en la boite Mimo's. Ha cantado, también, en los recitales de Radio Municipal, en los programas de Canal 7, y como artista invitado con la orquesta de Osvaldo Piro, con la que registró sus interpretaciones para el disco. Horacio Ferrer

lunes, 13 de julio de 2009

Pasodoble

Las tunas han utilizado siempre pasodobles de tuna para sus representacionesLas tunas han utilizado siempre pasodobles de tuna para sus representaciones


El repertorio de las bandas de música está compuesto en más de un 60% de pasodoblesEl repertorio de las bandas de música está compuesto en más de un 60% de pasodobles


El "paso-doble" o "pasodoble" es una marcha ligera, adoptada como paso reglamentario de la infantería, con una característica especial que hace que la tropa pueda llevar el paso ordinario. En su día recibióeste nombre de "pasodoble", ya fuera para desfiles militares o taurinos. También recibió el mismo nombre la danza, que fue popularizada hacia 1926. Se compone con un compás de 2/4 o 6/8.

Parece ser que el pasodoble procede de la tonadilla escénica, que era una composición que en la primera mitad del siglo XVIII servía como conclusión de los entremeses y los bailes escénicos y que luego desde mediados del mismo siglo era utilizada como intermedio musical entre los actos de las comedias
Se conoce como pasodoble el baile originado en España hacia 1533 y 1538 en el cual la mujer desarrolla un papel importante. Ella es utilizada con(normalmente) el paso 69 (libro de pasos). Utilizado en varias regiones para la celebración de eventos. Fue una parte muy importante para el desarrollo del país. Es, además, uno de los pocos bailes de pareja que se siguen conservando hoy en día; está presente en muchas fiestas (verbenas populares) y sigue formando parte de la tradición de todas las regiones de España. "A principios de siglo se relacionó con el garrotín, un baile de pareja gitano, bastante vivo y repetitivo". También se cree que este baile pudo originarse en Francia, donde se llamó pas-redouble, tocado por bandas para marchas militares desde 1780. Desde este país se fue desarrollando y extendiendo a otros territorios como una marcha rápida de infantería que regulaba el paso de los soldados.

El pasodoble es un baile muy sencillo, con figuras muy libres, por lo que resulta bastante fácil aprenderlo. La posición de la pareja es igual a la de todos los bailes de salón, uno enfrente del otro y con los cuerpos pegados ligeramente desplazados hacia la izquierda. Su ritmo básico es muy simple: un paso por tiempo y se debe permanecer todo el tiempo con los cuerpos en paralelo y con la mano izquierda y derecha del hombre y la mujer, respectivamente, unidas. El pasodoble forma parte del repertorio de las bandas de música españolas y suele constar de introducción y dos partes principales, con un ritmo aflamencado. Como danza es semejante al one-step; se diferencia en el número de pasos que se dan al bailar y en sus respectivos nombres.

Actualmente, una de las maneras por las que se ha mantenido vivo este ritmo (aparte de las bandas de música) son las Tunas, agrupaciones musicales universitarias, provenientes del siglo XII. Hoy en día, los pasodobles forman parte importante del repertorio de estas agrupaciones, sean de España o de otras regiones del mundo. Uno de los elementos característicos de los pasodobles interpretados por las tunas, es la vistosidad, ya que, además, se acompañan con ciertas piruetas denominadas Fantasía de Pandereta (tocar el instrumento con distintas parte del cuerpo, sin perder el ritmo), Baile de Bandera (mover el estandarte de la Tuna al ritmo de la canción) y el Baile de Capa (agitar la capa emulando al movimiento de los toreros). Las canciones más interpretadas por las tunas son, entre otras: "La Morena de mi Copla" (Julio Romero de Torres), "Tres Veces Guapa", "Párate", "Barrio Brujo", etc. además de contar con pasodobles creados exclusivamente para Tuna, como: "Las Cintas de mi Capa", "Tuna Compostelana", "Tuna de Ingenieros"; teniendo en cuenta que cada Tuna, en su mayoría tiene un pasodoble creado por ellos mismos, que, a manera de Himno es el distintivo de éstas canciones.Fuente Wikipedia

domingo, 12 de julio de 2009

Coco Nelegatti

Coco Nelegatti con su quinteto ArrabalCoco Nelegatti con su quinteto Arrabal


Nacido en Córdoba (Argentina) el 24 de Diciembre de 1959.

Guitarrista y cantante desde los cuatro años, apoyado en sus inicios por el músico Chango Rodriguez y el
poeta Felix Perez Pruneda. Luego estudios de guitarra con el guitarrista José María Montini.

1. premio en el "Festival de la Cumbre" (Solista de canto y guitarra) en Córdoba. Esto le permitió ser el primer niño que actuara en el Escenario Mayor del Festival de Cosquín a los 9 años de edad, escenario que compartió con figuras de la talla de Daniel Toro y Mercedes Sosa.

Actuación - desde 1963 - en diversos festivales de música folclórica y tango como el "Festival de Música de
Baradero" y el “Festival de Tango de La Falda”.

Cofundador y pianista de el grupo “Ritual” (1979) junto al folclorista Luis “Mocho” Hoyos y Federico Falcón.

Fundador del Duo "Musicanto" - en 1982 - con actuaciones en diversos países latinoamericanos como Perú,
Bolivia y Ecuador, en los que difunde la música popular argentina y se dedica al estudio de la música urbana
y rural de estos países. Producto de estos estudios es, entre otros, la exposición “Instrumentos musicales
indígenas” en Cochabamba y La Paz (1985) bajo el auspicio del “Centro Portales” y la “Casa de la Cultura"
en La Paz, Bolivia.

Compositor de música teatral para Radio Nacional de Ecuador (1986).

En 1996 continúa su carrera artística en Europa.

Fundador in Berlin del “Coco Nelegatti Ensemble”, dedicado a la difusión e interpretación de la “Misa Criolla”
y “Navidad nuestra” de Ariel Ramirez, realizando presentaciones en salas de concierto como la Philarmonie
Berlin, Prinzregententheater Munich, Liederhalle Stuttgart y Hagia Sophia Istanbul Turquia, entre otros.

Fundador, compositor y arreglador del trio de tango “el Desbande” (1993-1996) con el que participa en la
“Cumbre Mundial del Tango” en Granada, España y en Montevideo, Uruguay.

Director musical - desde 1996 - de producciones de tango como “Die Rose, die ich nicht Singe” con la
participación de la actríz Sabrina Alcacibar y “Tango Argentino” con el reconocido cantante Siro San Román
en la Philarmonie, Berlin.

Fundador de “Coco Nelegatti y su Quinteto Arrabal” (1998), agrupación en la que se funden las raíces criollas
y la riqueza orquestal del tango y con la que actúa en escenarios importantes de Alemania, Holanda, Italia,
Suiza y Dinamarca.

Compositor de innumerables piezas de tango, parte integrante del repertorio de diversas agrupaciones a
nivel mundial como el “Duo Australis“ (Sally Walker, Flöte - Anthony Field, Gitarre) y el “Duo Thea Nielsen”
(Oliver Fatach-Naini) de Australia; el trio de guitarras “Guitarras Portenhas” del guitarrista holandés Kay Sleking,
el quinteto „Tango Concertante“ de Alemania, los quintetos holandeses „Quinteto Bailongo“ y „Quinteto
Tango Extremo“, entre otros.

Invitado frecuente a programas radiales (Musikpassagen, WDR III), televisivos ("Tango-Fieber", WDR-Kanal) y
conferencias (Tangolehrerkonferenz Kassel), entre otros, en los que cumple una gran labor difusora del tango.

Integrante del trio "Stazo Mayor" (2006-2007), bajo la dirección del maestro Luis Stazo (fundador e integrante del "Sexteto Mayor").

Profesor - desde 1998 - de la cátedra de Tango-World Musik del Conservatorio de Rotterdam, Holanda.


CDS

Como Intérprete
Coco Nelegatti y su Quinteto Arrabal - Tango argentino (Löwenzahn HD 20014)
Collegium Musicum - Ein amerikanisches Programm (ZEIS H255AE)
Karneval der Kulturen - Vol. 1 (OEKOT 773253H)
Cumbre Mundial del Tango en Granada - Vol.1 (BBG-9539-CD)
Cumbre Mundial del Tango en Granada - Vol.2 (BBG-9644-CD)

Como Compositor-Arrenglador
Thea Nielsen / Oliver Fartach-Naini - Ex Oriente Lux (Kreuzberg Records 10091)
Kay Sleking - Guitarra y Tango (eigen beheer 2006)
Quinteto Bailongo - Tiempos viejos (SYN 209-26471)
Quinteto Tango Extremo – Una cosa diferente (BMCD464)
Tango Concertante - Tango sin palabras (Acoustic Music Records 2003) Fuente: web de Coco Nelegatti

sábado, 11 de julio de 2009

Chabuca Granda

Chabuca GrandaChabuca Granda


María Isabel Granda y Larco (Cotabambas, Perú, 1920 - Miami, 1983), más conocida como Chabuca Granda, fue una cantautora y folclorista peruana. Creó e interpretó un gran número de valses criollos y ritmos afro-peruanos. Su tema más conocido en el mundo es La flor de la canela.

Isabel "Chabuca " Granda nació el 3 de septiembre de 1920, en un asentamiento minero de oro, llamado Ccochasayhuay en Progreso Grau Apurimac, cerca de la provincia de Abancay, ubicada en la región de Apurímac. Esta artista peruana comienza a cantar a los 12 años de edad, y forma parte del coro del elitista Colegio Sophianum de Lima por su voz de soprano. Una operación le produjo la voz grave con la que se dio a conocer. Formó parte del conjunto "Luz y Sombra" junto con Soledad Mujica. Su despliegue personal como cantautora se inicia luego de su divorcio, que fue visto como un escándalo para la sociedad limeña de aquella época.

El primer período de su producción creativa es netamente evocativo y pintoresco; “Chabuca” -–este es el nombre con el que se hizo llamar -– le canta a la Lima antigua, señorial, de comienzos de 1900. Es la ciudad que ella conoció a través de su padre don Eduardo Granda San Bartolomé, la del barrio del Barranco, de grandes casonas afrancesadas, con inmensos portales y jardines de invierno.

A esta etapa pertenecen “Lima de veras”, “La flor de la canela”, “Fina estampa”, “Gracia”, “José Antonio”, “Puente de los suspiros”, “Zeñó Manué” y muchas otras.

Ella rompe la estructura rítmica convencional del vals peruano, y sus melodías, de tesitura muy amplia, alternaron el nuevo lenguaje que propuso con el de los antiguos valses de salón. Su producción también revela una estrecha relación entre letra y melodía, que fue variando con el tiempo hacia una tendencia poética cada vez más sintética.

Más adelante, Chabuca quebrantó incluso las estructuras de la poesía convencional, y el ritmo de las canciones seguirá los pasos de esa evasión de las rimas, consonancias y métricas dadas. A este última etapa pertenece un ciclo de canciones dedicadas a la chilena Violeta Parra y a Javier Heraud, poeta peruano asesinado en 1963.

En sus últimos años, Chabuca Granda interpretó un repertorio ligado al renacimiento de la música afroperuana que, a pesar de haber estado presente en el país, había sido denostada por razones sociales. Manejó con maestría “negra” el abanico de ritmos que enriquecieron la música popular peruana y su poesía tomó el sesgo de la acuarela, el trazo sintético y sugerente de colores y sensaciones.

Su voz y su vasta obra se extendieron más allá de las fronteras de su país. Sus letras han sido cantadas también por intérpretes de todo el mundo, que han visto en sus composiciones una fina y sensible expresión de la música del Perú.

Falleció por una isquemia cardíaca en una clínica de Miami, Estados Unidos el 8 de marzo de 1983. Fuente Wikipedia

viernes, 10 de julio de 2009

Manuel Buzón

Orquesta Manuel BuzónOrquesta Manuel Buzón

Manuel BuzónManuel Buzón


BUZON, MANUEL (18 de diciembre de 1904 -14 de julio de 1954) - Pianista - Director y Compositor.
Destacado pianista, director y compositor. Realizó desde muy joven sus estudios musicales recibiéndose como profesor superior de piano en el año 1924.
Comenzó su labor artística ese mismo año como pianista y cantor en LOY Radio Nacional ***. En 1926, fue nombrado director artístico de la misma, desvinculándose en 1928.
En mayo de 1929, viajó a España con una numerosa orquesta. Se presentaron en la Exposición Internacional de Barcelona, distintas ciudades y sobre todo en el Palacio de Oriente donde actuó ante los Reyes. En agosto del mismo año actuaron en el Principal Palace de Barcelona, Teatro Cómico y Radio Barcelona, también (siempre en España), grabó para la empresa RCA Víctor, bajo la marca La Voz del Amo.
Fue para febrero de 1930 tras lograr resonantes éxitos en la madre patria, se embarca nuevamente para Buenos Aires y en agosto de ese año debuta con su orquesta en el teatro Rívoli de la calle Triunvirato del barrio de Villa Crespo. Al año siguiente actúa simultáneamente en LR2 Radio Argentina, LS2 Radio Prieto, LR9 Radio Fénix, pasando de inmediato a Radio El Mundo. También realizó actuaciones en el Teatro Marconi, que estaba ubicado en Rivadavia 2230.
En 1932, actuó al frente de su orquesta por Radio Callao, pionera emisora que con el correr de los años pasó a denominarse Radio Del Plata. Además, se cuenta como el primer director de orquesta típica que actuó por Radio Municipal, en esa oportunidad tenía como cantor de su orquesta a Oscar Carranza.
Entre 1942 y 1943, grabó 16 registros para el sello Odeón con los vocalistas Amadeo Mandarino, que se había incorporado a la orquesta en 1937 y Osvaldo Moreno que era su hermano, y para no usar el mismo apellido, tomó el apellido materno.
De su obra de compositor se recuerdan sus tangos: Cancionero, Al cerrar los ojos, Mediodía, Calla Bandoneón, Tarde gris, Bigotito, La serenata de Ayer, y algunas obras más, siendo su página más difundida la milonga Mano Brava.


*** Como dato adicional respecto a la mencionada estación de radio cabe acotar que en 1929 se le cambió la denominación por la de LR3 Radio Nacional y en 1934 pasó a llamarse Radio Belgrano, llegando la misma a ser una de las más importantes del país, hasta que finalmente en 1993 pasó a ser Radio Libertad. Fuente: Fuente: Gentileza de Héctor Palazzo –Conductor y musicalizador de “Historias de Tango” en la radio “FM Oeste-106.9 MHz”.

jueves, 9 de julio de 2009

Los Mariachis


Los Mariachis

Los Mariachis

Mariachis

Mariachis

Los Mariachis cantando

Los Mariachis cantando


El Mariachi, Un Gran Pedazo Del Corazón Mexicano
Los sentimientos más profundos del alma, las penas y alegrías de los Mexicanos cobran fuerza y emoción en las canciones de un mariachi. Las notas vibrantes de la trompeta o la magia de sus violines hablan lo mismo del amor a una bella mujer que de la desesperación
por la tierra lejana.

La tradición del mariachi tuvo comienzos humildes, y sus raíces están perdidas en el tiempo con poca o ninguna referencia escrita que permita dilucidarlo.
Pequeños conjuntos integrados por una guitarra, un violín, vihuela y arpa animaban fiestas familiares y reuniones, bautizos y bodas, de donde proviene su nombre "mariachi", que el mito popular atribuye a una semejanza con la palabra francesa marriage.
Esta teoría fue rebatida por algunos investigadores, quienes alegaban que el nombre tenia en realidad un origen indígena, versión que no pudo ser comprobada durante muchos años, hasta que en 1981 se encontró en el archivo de una iglesia una carta escrita por el padre Cosme Santa Ana en 1848. La carta iba dirigida al arzobispo de su diócesis y en ella denunciaba los escándalos ocasionados en su pueblo por los "mariachis".
La fecha de esta carta es anterior a la invasión francesa, lo cual desmiente la versión popular de que la palabra sea de origen francés.

La formación de los conjuntos tenia lugar ya en época del imperio austro-húngaro, y los instrumentos cambiaban en algunos grupos según la región. Por ejemplo en el Bajío y en Jalisco tocaban los mariachis, mientras en otras áreas estaban las bandas con instrumentos de percusión.
Así vinieron las bandas de Sinaloa que incluían clarinetes, una tuba, una tambora y ocasionalmente los trombones o cuernos de las bandas de músicas traídos por primera vez por el ejercito francés.
Si bien el Mariachi se asociaba con Jalisco, la tradición se extiende a los estados vecinos de Michoacán, Colima, Nayarit y Zacatecas.
En algunas ciudades importantes de la época, se formaron grandes bandas, tanto en la época porfiriana, como antes en la del imperio.
Tocaban en las plazas principales de las ciudades de Morelia, Guanajuato y Zacatecas llevando, dos o tres veces por semana, serenatas que congregaban al pueblo, como las de la plaza de armas o las del parque El Agua Azul, en Guadalajara, que alcanzaron gran popularidad, pero todas las ciudades importantes tenían sus bandas.
Entre los estilos de mariachi más famosos, se incluyen los de Cocula, Tecalitlan y La Sierra del Tigre. La primera referencia que tenemos de un grupo de Mariachi de las grandes ciudades de México, data de 1905, con el Cuarteto Coculense dirigido por Justo Villa, quien grabó los primeros discos de música Mariachi en 1906.
En 1925, el Mariachi de Concho Andrade participo en la primera transmisión radiofónica en México, y al año siguiente Cirilo Marmolejo hizo las primeras grabaciones de Mariachi con el nuevo sistema eléctrico.
A principios de este siglo, era inusual ver conjuntos de Mariachi con instrumentos de viento. La flauta, el clarinete, el saxofón soprano, el trombón, el cornetín y la trompeta no se veían con frecuencia en los grupos tradicionalmente integrados por instrumentos de cuerda.
Fue recién en los años 30 que algunos Mariachis, en la Ciudad de México, incorporaron la trompeta, que en la década de 1940 siguió cobrando fuerza hasta llegar a ser imprescindible para el Mariachi. El famoso Pedro Infante grabo en 1949 las primeras canciones con un Mariachi con dos trompetas, innovación que logro mucho éxito.
El uso de la trompeta en el Mariachi alcanzo completa aceptación en 1952, cuando el Mariachi México, de Pepe Villa, grabo una serie de discos de gran éxito que efectuó el cambio decisivo en la instrumentación de los grupos de Mariachi, que para los años 60 en su mayoría incluían ya dos trompetas.
Uno de los Mariachis más famosos de México, y del mundo entero, es el Mariachi Vargas de Tecalitlan, fundado por Silvestre Vargas con amigos y miembros de su familia, a quienes enseñó a leer música; todo un avance, porque antes de esto los músicos del Mariachi lo eran de oído o llamados líricos.
Vargas fue también quien los uniformó con traje campirano, compuesto por un calzón de manta y camisa del mismo material con un palicate al cuello.
Cuando surgieron los grandes cantantes en este siglo, como Lucha Reyes, Pedro Infante, Jorge Negrete y Lola Beltrán, entre otros, el Mariachi paso por un proceso de sofisticación que se reflejo en su indumentaria hecha ahora de paño o algodón, características de la vestimenta del hacendado. Así aparecieron los trajes actuales que recuerdan a los charros, pero llevan botonaduras y alamares, y los humildes huaraches se sustituyeron por elegantes botines.
La música de Mariachi se proyecto a nivel nacional e internacional, al ser Interpretada por los grandes cantantes de radio en estaciones como la XEW, XEB y la XEQ que le dieron amplia difusión.
En su evolución, también los músicos del Mariachi dejaron de ser los improvisados de antaño, para convertirse ahora en verdaderos estudiosos que ejecutan música clásica en tríos y orquestas con un profesionalismo impecable.
Y no hay espectáculo, donde quiera que sea, que a los mexicanos atraiga mas que un Mariachi entonando la canción: "México lindo y querido/ si muero lejos de ti/ que digan que estoy dormido/ y que me traigan aquí". Y otras igualmente emotivas y vibrantes que a los mexicanos hace soñar la tierra que los vio nacer, y al extranjero lo acerca a México aun sin conocerlo.Por NORMA AQUINO-RATHER
Fuente: Mariachi Sol de México.

miércoles, 8 de julio de 2009

Eduardo Del Piano

Eduardo del Piano  cuando dirigía la orquesta de Angel VargasEduardo del Piano cuando dirigía la orquesta de Angel Vargas
Eduardo del Piano cuando integraba la orquesta de Osvaldo Fresedo. Con él, José María Rizzuti y Roberto RayEduardo del Piano cuando integraba la orquesta de Osvaldo Fresedo. Con él, José María
Rizzuti y Roberto Ray


DEL PIANO, Eduardo.(14 de mayo de 1914 - 21 de diciembre de 1987)
Músico. Bandoneonista. Director. Compositor. Arreglador. Nació en Buenos Aires, en Brandsen e Isabel La Católica, plena barriada de Barracas. Alternó, desde la adolescencia, los estudios de piano con la pasión por el fútbol. Se hizo jugador por hinchismo boquense —alcanzó a militar en la segunda división del club ribereño— y se hizo bandoneonista por admiración hacia Pedro Maffia y hacia Pedro Laurenz. Integró, desde 1937, entre otras, las orquestas de Roberto Zerrillo, de Eugenio Nóbile —en Radio Belgrano—, de Ar-mando Baliotti —en el bar Pellegrini— y de Juan Canaro, compartiendo, en esta última, una excelente fila con Abelardo Alfonsín y Domingo Matío. Estuvo, más tarde, algunos años con Ángel D'Agostino, y a partir de 1946, ya ubicado entre los estilistas de su instrumento, formó su propia agrupación para secundar, primero, al cantor Ángel Vargas en todas sus actuaciones y en los discos Victor; después, como figura independiente, con los vocalistas Mario Bustos, Osvaldo Cordó, Héctor De Rosas y Rubén Grillo, en Radio Splendid y confitería La Armonía. Su modalidad orquestal, de base decareana, se apoyó en las calidades de su bandoneón y quedó expresada en versiones estimables que él mismo arregló, como El taita, El cachafaz, La rayuela, La Beba, Milonga con variación y La revancha, grabadas todas para la casa Pathé, desde Chiqué, su primer disco. En 1955, y hasta la disolución del conjunto, pasó a realizar su labor fonográfica para Music-Hall. Compositor de los tangos cantables Esta noche en Buenos Aires, El día que vuelva, Se lustra, señor y Discos cíe Gardel, y del orquestal De corte criollo.
Horacio Ferrer

lunes, 6 de julio de 2009

Luis Cardei

Luis Cardei Luis Cardei

Luis Cardei
Luis Cardei

Luis Cardei en el Club del VinoLuis Cardei en el Club del Vino


Extracto de la biografia de Luis Cardei escrita por su compañera Maria Maratea

Me pareció que tenía un defecto físico. Estaba sentado, con un vaso de whisky en una mano y un cigarrillo en la otra.
Ese jueves, el bar de la librería Gandhi estaba lleno. Escritores, cineastas, actores. Un público que iba llegando apurado como para asistir a una misa. Todos calladitos, inquietos, ansiosos por escuchar a ese cantor de tangos. A ese cantor de culto.
Hacía ya tiempo que Elvio Vitali, el dueño de Gandhi, me decía que no podía perderme a ese tipo que había descubierto en una cantina del barrio de San Cristóbal. Que lo había llevado a cantar ahí y le había hecho grabar un disco. Que yo tenía que hacerle un poco de prensa y representarlo. Porque era bárbaro. Porque era diferente.
Un día fui. Allí estaba, sentado, con un vaso de whisky en una mano y un cigarrillo en la otra.
–Hola piba. Vení, sentate. ¿Qué querés tomar? ¿Querés un whisky?
–No, gracias. Un café está bien.
–¿Qué es lo que hacés?
–Prensa.
–¿Sos periodista?
–No. Soy agente de prensa. El nexo entre el artista y el medio.
–¿Y te gusta hacer eso?
–Sí, me gusta.
–O sea que conseguís notas en los diarios.
–Claro.
–No tendría que ser así.
–¿Por qué?
–Porque las notas tendrían que ser sentidas. De verdad. No porque alguien las pida. Así no vale –dijo, mientras colocaba el cigarrillo en una boquilla negra.
Era muy bajito. Tenía la espalda cargada, el cuello corto, y cuando giraba la cabeza lo hacía con todo el cuerpo. Las manos hinchadas. No se le notaban las venas. Sus dedos largos, delicados y sus uñas impecables, con brillo, le daban aspecto de prolijidad. El pelo entrecano. La piel morena. La boca grande con labios bien delineados y gruesos mojados constantemente por la lengua. Tendría unos cincuenta años.
El traje medio antiguo, azul, la camisa blanca y el moño también azul con pintitas rojas. Su hablar pausado, tranquilo. Nunca había visto a alguien saborear una pitada de cigarrillo y un sorbo de whisky con esa intensidad. Pero lo que más me atrajo fue su mirada: tenía el dolor y la sabiduría de alguien que ha vivido mucho.
Las luces comenzaron a apagarse. Con cierta dificultad se paró, me pidió permiso y rengueando, fue hacia el centro del bar. Un viejo bandoneonista lo esperaba. Le costó llegar.
Por fin, se sentó en una banqueta y apoyó el brazo sobre una mesita que había ahí, a su lado. Tomó un trago de agua. Miró al público, se acercó el micrófono, saludó y presentó al hombre del bandoneón: “Antonio Pisano, mi amigo de siempre”, dijo, y tras un “ojalá que les guste”, empezó a cantar.
Una voz delicada. Susurraba, decía. No gritaba. Tangos de antes del cuarenta que contaban historias sencillas, historias de malvones, de patios, de rejas, de amores perdidos y encontrados. Y antes de cada tango, una anécdota relacionada con lo que iba a cantar. Algunas graciosas, otras tristes. La gente se reía y lloraba. Aplaudía y ovacionaba. Alguien me acercó un diario: el Le Monde de París y la nota sobre él: Le boiteaux fascinant.
Y cada vez más tangos. Y cada vez más aplausos y más gritos de aprobación. De pronto no estuve más allí. Recorrí barrios, cielos cubiertos de estrellas, me enredé con guapos, busqué novias ausentes. Hasta que otra vez en la mesa, transpirado, me preguntó:
–¿Querés otro café?

EL MUNDO DE PIE
“A los ocho años dejé de caminar. Me golpeaba las piernas jugando a la pelota y de tenerlas quietas tanto tiempo para que se me fueran los derrames ya no las podía estirar. Estuve enyesado hasta los trece, y después me las fueron estirando de a poquito. Por eso camino así. Los hemofílicos tenemos una deficiencia en la coagulación. Cuando te golpeás, a vos los hematomas se te curan enseguida porque tu coagulación es normal. En nosotros la sangre no coagula, sigue saliendo, se acumula adentro de la articulación y la desgasta, porque la sangre, por el hierro, es corrosiva y daña también al músculo. Siempre hay que dar el factor octavo lo más rápido posible. Imaginate en 1944, cuando yo nací. A los dos años en la Casa Cuna me quisieron cambiar la sangre y casi me muero. Cerca de 1950 se empezó a saber algo, gracias al doctor Alfredo Pavlovsky, que se dedicó toda la vida a la hemofilia. Fundó La casita del hemofílico, en la calle Pacheco de Melo, y en 1986 abrió la Fundación de la Hemofilia, mi segunda casa. Pero recién a fines de los ‘70 se descubrió este concentrado purificado como el que me doy ahora, que tiene sólo el factor octavo. Es bárbaro. Es una inyección endovenosa que me la puedo dar yo mismo en mi casa. Y encima, después de inyectarme, no soy hemofílico por 24 horas. Pero cuando era chico, mi vieja me ponía hielo. Hielo y clara de huevo. Y me curaba los moretones. Como me enyesaron entre los ocho y los trece, mi papá no me pudo ver caminando de nuevo, murió justo unos meses antes. Con mi vieja, en cambio, formamos una sociedad para que yo pudiera volver a caminar. Y caminé. Volví a ver el mundo de pie.”

CON LA LECHERA LLENA
“Una de las cosas que más me gustaba de mi infancia en Villa Urquiza era el Carnaval. A las tres de la tarde todos los pibes estaban preparados con los baldes para jugar al agua. Y yo me quería prender. Le decía a mi vieja: ‘Mamá, ¿tenés un balde?, quiero jugar con los chicos’. Me decía: ‘No. Vos con el balde no. Tomá la lechera que es más livianita’. ‘Bueno, mamá’, le contestaba. Y me iba para la calle con la lechera llena de agua.
“El barrio era dos cuadras, un patio grande, toda una familia. Y mi mamá le decía a esa familia que había que cuidarme. Pero yo no sabía nada. Yo quería compartir el Carnaval, y los chicos me cuidaban tanto que pasaban las horas y a mí nadie me mojaba. Yo siempre estaba seco. A las cinco era la última llenada de baldes. Después había que ir a cambiarse porque venía el corso. A las cinco menos diez, yo seguía seco y con la lechera llena. Entonces no aguantaba más y empezaba a gritar: ‘¡Estoy seco! ¿Nadie me moja?’. Pero no había caso. Se iban todos y el único seco era yo. Me daba tanta bronca que me vaciaba la lechera en la cabeza. Y mi mamá le guiñaba el ojo a mi tía y le decía: ‘¿Vio Josefa, cómo lo mojaron al Negrito?’ Pobre, se creía que yo no me daba cuenta.”

CHAMUYANDO EN LA FELIZ
“Un verano fuimos con los muchachos a Mar del Plata, y como yo tenía este problema en las piernas, hacían un pozo en la arena y me metían adentro. Con medio cuerpo afuera, y los muchachos alrededor, esperábamos a las chicas. ‘Dale, Negro. Chamuyalas’, me decían. Cuando llegaban, me preguntaban: ‘¿Por qué estás enterrado?’. ‘Porque tuve un accidente y no puedo tomar sol en las piernas’, les contestaba. ‘¿Pero qué te pasó?’ ‘Me caí del caballo en el campo de papá.’ ‘¿Cómo fue?’ Y entonces les contaba los pormenores de ese accidente. Cuando salía del pozo, ya había conquistado a la que más me gustaba y todos habían conseguido una chica.”

RUBIA, LINDA Y CON UN ZAPATITO NEGRO
“Un día, los muchachos iban a ir a bailar, y me insistieron tanto que al final fui. El gordo me cargaba. Me decía: ‘Dale Negro, si no bailás te la chamuyás’. Yo nunca bailé. Pero esedía pensé que a lo mejor con los lentos me la podía rebuscar. Llegamos al Club. Estaba lleno de chicas. Había una música movida y pensé: acá me la pierdo. Apenas nos sentamos marqué a una rubiecita que estaba en una mesa del otro lado del salón. Era linda. En eso, pusieron una de Los Panchos. Le hice señas. Ella me miraba y se sonreía. Me jugué y me paré. Ella se paró. Los dos enfilamos para el centro de la pista. La distancia se me hacía interminable. No llegaba nunca. Cuando la tuve al lado mío, miré sus pies, y vi esa plataforma en uno de sus zapatos.”

RESCATANDO A VIRGILIO
“A los veinte años me hice adicto a la heroína. Fue una noche que llegué a atenderme con un dolor insoportable en una pierna. Pero como en ese tiempo todavía se daban transfusiones, tenía que esperar que la bolsa con el plasma se descongelara. Mientras tanto, era tanta mi desesperación por el dolor que el médico me dio una pastilla. Ahí nomás me quedé dormido con una sensación de paz, de alivio. Cuando me desperté quería más de eso, aunque ya no había dolor. Le pedí otra al médico pero me dijo que no. Miré arriba del escritorio y vi la caja. Leí: Daurán R 875.
“Ese remedio tenía heroína. Estuve casi diez años falsificando recetas. Después me lo empecé a inyectar.
“Un día en mi casa sintieron un olor raro que salía de la pieza. Era yo que me estaba quemando. Me había quedado dormido con un cigarrillo encendido. Se me había caído en el pecho y me estaba haciendo un agujero bárbaro, mirá, todavía tengo la cicatriz. Y no me dolía. No sentía nada.
“Me internaron en el Borda: recuperación de adictos.
“Nos juntábamos a la noche con los internos y yo les contaba historias. Había uno, Virgilio, que todas las noches hacía lo mismo: se armaba la valija y nos empezaba a saludar a uno por uno. Nos daba la mano y aseguraba que se iba porque le habían dado el alta. Yo le decía: ‘Aflojá Virgilio, ¿adónde vas? Vení, sentate aquí al lado mío que te tengo que contar algo que pasó allá afuera’. Le inventaba alguna historia de presos y de locos y él se quedaba dormido sobre mis piernas mientras yo le acariciaba la cabeza, contento porque esa noche Virgilio se había salvado del Ampliactil.”

EL NUMERO EN LA CABEZA
“Desde que salí y hasta el ‘79 viví de levantar quiniela. Tenía un montón de clientes en Villa Urquiza. Tenía que ayudar a mi vieja, que cosía para afuera, y como yo no podía trabajar de cualquier cosa, por mi salud, ese laburito me venía bárbaro. Me sentaba en mi pieza, frente al escritorio, agarraba el teléfono y le daba con todo: cinco al veinte, diez a los premios, todo a la redoblona. Yo era banca, y a veces cuando salía un número de esos que jugaban todos, me acostaban. Pero me iba bien. Hasta me pude comprar un autito.
“El problema era la policía. Venían a mi casa y revisaban todo. Un día se armó un revuelo bárbaro: estaban por los techos, eran como cincuenta. Pero no se dieron cuenta de que los papeles estaban escondidos en los dobladillos de la ropa, colgada de la soga, en el medio del patio. Después de eso, empecé a memorizar todo. Tenía todos los clientes y todos los números en la cabeza.”

MALDITO AMANECER
“Después de hacer guardia en mi casa toda la tarde esperando que me llamaran de los boliches para cantar, a la noche salía de recorrida en mi auto viejo que estaba tan herido como yo, pero que nunca me dejó de a gamba. Cantaba en un lugar, después en otro, y así toda la noche. No me cansaba. ¿Sabés por qué? Porque cuando volví a caminar, me di cuenta de que la vida de parado se veía de otra manera. Y quería recuperarla toda junta. Yo florecía cuando caía el sol. Me molestaba cuando veía el primer rayo y tenía que dejar las cantinas, donde terminabacantando para los cocineros. La noche me transformaba. Me parecía demasiado corta. Me decía: qué lástima que Buenos Aires no esté entoldada. Pero cuando volvía a mi casa a las ocho de la mañana y veía a las madres llevando a los chicos a la escuela, pensaba que a mí también me hubiera gustado ir a la escuela primaria. Pero la hice en mi casa. Escuela domiciliaria, le decían. Con la señorita Norma. Tenía una sonrisa hermosa. Ella se me acercaba y yo le miraba el escote, le sentía el perfume, y no entendía nada de lo que me explicaba. Yo estaba enamorado de ella. Hace poco en el Club del Vino se apareció una señora ya mayor, y sonriendo me dijo: ‘Hola Negrito’. La miré y le dije: ‘A ver, reíte de nuevo’. Y fue imposible no reconocerla. Hacía cuarenta años que no nos veíamos. Había ido a verme. A mí.”

ESOS ACONTECIMIENTOS TAN TRISTES
“Algunos me critican el acompañamiento pero para mí Antonio es como las guitarras para Gardel. Y a él también se las criticaban. Lo acompañaban Canaro, Terig Tucci, y decía que extrañaba a los muchachos, a las escobas. A Antonio lo conocí un viernes. Yo andaba sin trabajo y había salido con otro cantor amigo a recorrer boliches buscando alguna posibilidad. Habíamos fracasado y ya casi de madrugada mi amigo me invitó a comer. Andábamos los dos secos pero insistió para que fuéramos a un lugar que él conocía donde nos iban a recibir bien. Llegamos. Sobre la puerta un cartel que decía: Sepelios Banchero. Enseguida salió a recibirnos un hombre mayor que era el que se ocupaba de noche de atender esos acontecimientos tan tristes. ‘Pasen, así se agranda la ronda’, dijo. ‘Los muchachos están en el fondo.’ Cruzamos la sala entre candelabros, tarjeteros y todas esas cosas. De atrás de una lona salía el murmullo tenue de un bandoneón. Cuando la pasamos vimos a unas sesenta personas comiendo, tomando, recordando tangos. ¿Podés creer? Allí funcionaba la peña Homero Manzi donde caían todos de recalada. En la cabecera un hombre con cara de bueno tocaba el bandoneón. Era él. Era Antonito. Me pidieron que cantara algo y canté. Fue el primer tango que hicimos juntos: ‘El bulín de la calle Ayacucho’. Pareció que nos conocíamos desde siempre. Apenas nos miramos ya sabemos lo que nos queremos decir. Hace veinte años.”

LA MUERTE DEL TANGO
“En 1979 me tuve que operar de un pseudoquiste hemofílico en la pierna derecha. Había tenido un derrame por un mal movimiento. El doctor me dijo que quería que yo supiera que era una operación difícil, que tenía el 90 por ciento de probabilidades de morirme. Pero me quedaba el 10 por ciento. Me mandaron a un psicólogo para que me preparara. Cuando fui a verlo, me dijo que también había otra posibilidad. Le pregunté cuál era. “Amputar la pierna.” “¿Cómo amputar la pierna? ¿Pero usted sabe lo que está diciendo? ¿Usted sabe lo que me costó a mí volver a caminar? Formamos una sociedad con mi vieja para que yo pudiera volver a caminar. ¿Cómo me van a cortar la pierna? ¡No! ¡Yo me quiero morir con las dos!”, le dije. Y se ve que lo entendió porque no dijo nada más.
“En el quirófano, cuando se acercó la anestesista, una morocha preciosa, la miré a los ojos y le dije: ‘Tené cuidado piba, hacé despacito porque podés matar al tango’.
“Pobre, no quiso pincharme. Le dijo al doctor: ‘Désela usted, yo no puedo’.
“Al final me operaron. Fue un éxito. Cuando me desperté, lo primero que hice fue mirarme la punta de los pies.”

HACEME EL FAVOR, NENA, ANDATE
–Andate nena, haceme el favor.
–¿Qué pasa? –pregunté. –Quiero que te vayas y que no nos veamos más.
–¿Por qué? ¿Qué pasó?
–Me paso todo el día pensando en vos.
–¿Y por eso querés que me vaya?
–Sí.
–Me iría. Pero yo también pienso en vos.
–Con más razón todavía.
–Porque estás casado.
–Sí.
–Y porque tenés una amante.
–Sí.
–Pero yo pienso en vos, no en tus mujeres.
–Bueno mirá, ¿sabés por qué quiero que no nos veamos más?
–¿Por qué?
–Porque estoy muy enfermo. Porque me voy a morir. Porque tengo sida. Haceme el favor, nena, andate.
A los cuatro meses de vivir juntos, comenzó a tomar el cóctel antirretroviral. Desde que supo de su contagio en 1987, a causa de esos hemoderivados infectados que llegaron al país, su medicación era AZT. Ahora había una nueva esperanza: hidroxiurea, D4T y DDI. Se decía que combinando estos tres fármacos, podría incluso negativizar el HIV. Leí en los prospectos los efectos colaterales: leucemia, embolia cerebral, insuficiencia hepática, insuficiencia renal, muerte súbita, parálisis, infarto, colapsos, convulsiones, hemorragias eran sólo algunos. Me decía: “Dejá, ni los leas, ¿para qué?, si igual los tengo que tomar”.
El 24 de marzo de 1997 el resultado de la primera carga viral, que es el método más sensible con el que se puede medir el virus en la sangre, dio indetectable.
Cuando salimos de la Fundación me invitó a almorzar. Desde su teléfono celular llamó a su hijo para darle la noticia. Después llamó a sus amigos Hugo Levin y Cacho Vázquez. Estaba feliz. A partir de entonces, todos los análisis demostraron lo mismo. Pero debía seguir con el cóctel. Y después de un año de tomar ocho pastillas diariamente, cada vez que las tragaba las vomitaba. Entonces le cambiaban el esquema de medicación con nuevos fármacos.

FRENAR UN AVION CON EL PIE
Ir a cantar a Porto Alegre, era cumplir un sueño casi imposible.
–¿Y cuántos días hay que estar allá?
–Tres. Nada más. Pero en la Fundación nos van a decir adónde tenemos que ir por si llegaras a tener algún problema.
–Sí, ya sé. Además Porto Alegre está acá nomás. ¿Sabés cuál es el problema?
–¿Cuál?
–El avión. ¿Quién se sube al avión?
–No, perdoname, pero si sos Gardel, vas a tener que subir.
–Sí, tenés razón. Mirá cuando salga en los diarios: “Cantor de tangos, muere igual que Gardel”. Porque si voy, va a ser con las guitarras, sabés que Antonito no viaja. Si le tiene más miedo que yo.
–No te hagas ilusiones de morir igual que Gardel. El avión no se va a caer, porque vos vas a ir con Alfredito y conmigo, y Gardel no iba ni con su mujer, ni con su hijo.
–Tenés razón. Y además estamos en mayo, no en junio. ¿Y cuándo es eso?
–El avión sale el jueves seis, la actuación es el viernes siete y el sábado ya estaríamos de vuelta.
Cuando bajó del avión en Brasil, estaba cumpliendo el sueño que antes, por razones de mayor distancia, no se había animado a realizar. Lo llamaban de España, Noruega, Alemania, Francia, Italia, Japón, EstadosUnidos, Venezuela, Chile, México, Cuba. Pero lo limitaba su salud, la inseguridad de estar en otro país lejos de la Fundación de la Hemofilia y de sus médicos.
En Porto Alegre, con mil personas aplaudiéndolo de pie, tuvo una de las emociones más fuertes de su vida. “Me temblaban las piernas”, contaba. “Y manejar. Me cansó manejar. Allá arriba, para tranquilizarme, me hice la historia de que yo manejaba el avión. Que era yo el que estaba llevando a toda esa gente, a esos chicos, y que por eso no se iba a caer. Por eso no hablaba. Por eso pedía whisky. Para concentrarme mejor.”

UN WHISKY SOLO
En el debut de “Encuentro a todo tango” en el Club del Vino, llegó acompañado por su hijo Alfredo. Estaba pálido. “¿Te sentís bien papá? ¿Qué te pasa?” “Nada hijo, nada.” Transpiraba. Subió al escenario y se puso a cantar. La sala estaba llena de periodistas. Los flashes lo mareaban, le hacían cerrar los ojos. “¡Maestro!”, le gritaban “¡Otra maestro! ¡Qué cantor!” Bajó del escenario entre aplausos y bravos y apenas pudo decir: “Alfredito, llevame a la Fundación”.
Una semana después, todavía internado en la Fundación de la Hemofilia, contaba: “Mientras estaba cantando sentía ruidos en la panza. Me di cuenta de que estaba teniendo una hemorragia digestiva. Los miraba a todos y pensaba: maestro, maestro, me parece que el maestro esta noche caga fuego”. En medio de las risas, llegó el médico.
“Negro, no hagas más esto. Cantaste con diecisiete de hematocrito. Con esa anemia te podías haber muerto. Esta vez te pudimos parar la hemorragia, pero pará con el whisky porque la próxima no sé qué pasa.”
Al final, con unas palabras y una sonrisa terminaba convenciendo al médico, quien le prometía que en la próxima función iba a estar sentado en la primera fila. “Bueno, está bien, pero un whisky sólo ¿eh?”

LEVANTÉ QUINIELA, TUVE AMORES
“Mirame. Soy Quasimodo. Casi no puedo moverme. No puedo estar parado ni cinco minutos para afeitarme. Son los remedios que me están dejando así. Me duele todo. Los hombros, la cadera, las rodillas. No puedo ni girar la cabeza para verte pasar. Me gusta verte pasar de acá para allá. Te miro y me gusta. Vas y venís todo el tiempo. Vení. Sentate aquí. Un ratito nada más. Hablemos. No sé qué me viste. No sé por qué te enamoraste de mí. Soy feo, no puedo caminar, estoy enfermo. Vení Esmeralda, vení. Sentate aquí y hablemos.
“Mis viejos pensaban que me iba a morir a los trece años. Pero mirá, tengo cincuenta y cinco. Crecí, fui a la escuela, tuve novias. Me casé y tuve un hijo. Levanté quiniela, tuve amores, canté. Salí en los diarios, en las revistas, en la televisión. Siempre fui respetado y querido. Viví. Me divertí. Disfruté cada día, de verdad, como si fuera el último. Y al final de mi vida me enamoré por primera vez. De una mujer como vos, que me ama como nunca nadie me amó. ¿Cómo no le voy a estar agradecido a la vida? ¿Qué más puede pedir un hombre? Pero así, no. Perdonáme mi amor, pero así no puedo seguir.”Fuente Radar(Pagina 12)

sábado, 4 de julio de 2009

Orchestre National de Lille

Fabrice Ravel-ChapuisFabrice Ravel-Chapuis a quien acompaña la Orchestre National de Lille

Orchestre National de LilleOrchestre National de Lille

Fundada en 1976 por iniciativa del Consejo Regional de Nord-Pas-de-Calais y con el apoyo del gobierno, la Orquesta Nacional de Lille artística asume un ambicioso programa destinado a la audiencia más amplia posible y la realización de repertorio sinfónico, dando importancia a la obra contemporánea y la promoción de jóvenes talentos, las actividades culturales y proyectos educativos. Tras el liderazgo de su Director, Jean-Claude Casadesus, directores y solistas internacionales de la orquesta en la adopción de la música a donde sea que se recibió, en Francia y en el extranjero, para la realización de más de doscientas comunidades urbanas de la Región Nord-Pas - de-Calais.
Un destacado embajador de su región y de la cultura francesa a lo largo de cuatro continentes y treinta países, la orquesta se ha establecido como una de las principales orquestas de Francia, y está regularmente en emisiones de radio y televisión. Sus grabaciones para Naxos incluyen discos de música de Berlioz, Chausson, Dukas, Milhaud y Canteloube.