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jueves, 13 de octubre de 2011

Alfredo Gobbi


Alfredo Gobbi
Alfredo Gobbi en 1957



Alfredo Gobbi
La orquesta de Alfredo Gobbi, en setiembre de 1943. De izq. a dere.: Fernando Cabarcos(bajo), Lalo Benítez (piano), Pablito Lozano y Walter Cabral (cantores); y Alfredo Gobbi bandoneones:Roscini.Ponzoni, Núñez y otro fueye no identificado; violines: Julián Ortiz, Emilio González y Singla.




Alfredo Gobbi
Alfredo Gobbi en 1956



Alfredo Gobbi
Alfredo Gobbi dirigiendo su orquesta en la confitería Patio de Tango, en 1963. El cantor es Alberto Hidalgo, entonces rebautizado por Gobbi, Roberto Ariel. Entre los músicos: Mario Demarco, Alberto Garralda y Aquiles Aguilar.



Alfredo Gobbi
Alfredo Gobbi en la Confitería Richmond (1957).



Alfredo Gobbi
Alfredo Gobbi con los cantores de su orquesta en 1949: a la derecha, Ángel Díaz; a la izquierda, Jorge Maciel.


GOBBI, Alfredo Julio Floro, Músico. Violinista. Pianista. Director. Compositor. Arreglador.
1. Personalidad. Creador y cultor de un estilo de fundamental trascendencia entre las mayores expresiones instrumentales de su género, cuya concepción y promoción compartió originariamente con Osvaldo Pugliese, Elvino Vardaro y Aníbal Troilo, a quienes lo unió en lo sustancial una idéntica manera de sentir y de expresar el tango. Fue una especie de místico porteño. Y bajo esa suerte de perspectiva religiosa con que vivió la ciudad y cruzó su noche, su música, en la muy rica diversidad de facetas que concurrieron a perfilarla, cobró la peculiaridad que la hizo inconfundible. Invariablemente, concebía sus arreglos orquestales en el piano —del cual fue ejecutante de rara calidad expresiva—, influido estéticamente desde sus comienzos por la personalidad de Julio De Caro. Ésta, en muchos aspectos de la interpretación, y la de Carlos Di Sarli en la presencia "milonguera" de la marcación rítmica, fueron dimensiones capitales de su labor de intérprete plasmada sobre esa base con toda originalidad en realizaciones como las que alcanzó con Puro apronte, El africano, Pelele, Nueve puntos, El incendio, Si sos brujo, Qué noche, Chuzas y de sus propios tangos Orlando Goñi, El andariego, Camandulaje, Redención, melódica, armónica, contrapuntística y rítmicamente asociados éstos a su modalidad de arreglador y de director. En sus versiones orquestales alcanzó igual relieve su tarea violinística, también de raíces "decareanas", tanto en su sentido eminentemente conductor —cuando su orquesta íntegra cobraba el sabor, la sonoridad y se ordenaba bajo el fraseo de su violín— como en sus solos. Ejecutante de invariable buen gusto, profundamente emotivo y con el arco "lleno de tango", dejó pasajes solistas de auténtica maestría, como los que realizó en Si sos brujo, Pelele, Entrador y Orlando Goñi. Músicos de muy destacada actuación se formaron con él y sintieron la gravitación de su estilo: Mario Demarco, Raúl Garello, César Zagnoli y Osvaldo Piro, entre ellos.