Mostrando las entradas con la etiqueta Mariano Mores. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Mariano Mores. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de mayo de 2014

Enrique Lucero con la Orquesta de Mariano Mores interpreta "El estrellero"


Enrique Lucero con la Orquesta de Mariano Mores interpreta "El estrellero", en el film La voz de mi ciudad (1953) 
Gentileza de Noches de Tango

miércoles, 6 de abril de 2011

Mariano Mores

Mariano Mores al piano
 Mariano Mores al piano

Mariano Mores y su orquesta
 Mariano Mores y su orquesta

Mariano Mores en su primera presentacion como director de su orquesta en 1948
 Mariano Mores en su primera presentacion como director de su orquesta en 1948

Mariano Mores al piano
 Mariano Mores al piano

Mariano Mores y Francisco Canaro
 Mariano Mores y Francisco Canaro

Trio Mores
Trio Mores
Mariano Mores: Como profesor y en ese estado conoce a Margot y Mirna Moragues, de quien se enamoró y despues se casó. Entonces el novel profesor se integra al dúo que ellas formaban, "Las Hermanas Mores", transformándolo en el "Trío Mores". Actuaron en radio y diferentes escenarios, hasta que el pianista se integra a la orquesta del gran Francisco Canaro.

Mariano Mores:(Nombre de familia: Mariano Martínez). Músico. Pianista. Director. Compositor. Le hubiera bastado con haber compuesto un tema de la calidad de Cafetín de Buenos Aires para ser estimado entre los mayores talentos melódicos del tango todo. Dotado de una imaginación musical fuera de lo común, sus ideas tienen esa enigmática vibración interior quehacen inconfundible al melodismo del tango. En Cuartito azul, Copas, amigas y besos o La Caíesita, está presente la belleza como resultado de una esencial atadura entre la inventiva y el instinto, entre el vuelo creador y aquella impautable intimidad que hace al "misterio del tango". Compositor particularmente identificado por temperamento y por aptitud con la vertiente cantable de la música de Buenos Aires, su estilo alcanzó muchas veces la perfección en melodías sentidas, sobrias y moderadamente dibujadas, hasta ese auténtico "capolavoro" que encierra Uno, cuya primera parte de muy pequeño ámbito melódico es una suerte de auténtico recitativo porteño. Sus canciones además ofrecen esa honda alianza de modos de hacer y de sentir entre el texto musical y las